
Como casi todo en la vida, lo importante es iniciar, es tener un plan, pero, sobre todo, la disciplina y actitud que se requieren para seguir avanzando, aun cuando los resultados parecen tardar más de lo planeado.
Todo comienza con un proceso definido
Sugerimos no empezar por los temas más complejos; en cambio, iniciar con aquellos procesos que ya están perfectamente definidos, documentados y digitalizados. Si no tenemos ninguno en ese estatus, pues ese deberá ser nuestro real inicio.
Debemos tener un líder que dirigirá la orquesta de esta sinfonía llamada «AI en mi empresa».

Quién dirige y quién se hace responsable
Sugerimos empezar nuestra iniciación al uso de la AI con la rama de la AI agéntica. Es decir, crear agentes de AI que tomen decisiones y acciones en forma automática y sin intervención humana, pero que impliquen claramente un beneficio para el cliente y para la empresa.
Si pretendemos implementar agentes de AI que no benefician claramente ni al cliente ni a la empresa, será mejor no intentar nada.
El líder en cuestión deberá ser un personaje más relacionado con procesos clave en la empresa que con la tecnología, que conozca de temas de productividad, de temas financieros y retorno de inversión, de marketing, de «Customer Xperience», entre otras cosas, ya que él será el responsable de construir el plan maestro de la implementación de agentes de AI en todos los rincones de la empresa, siempre y cuando se justifiquen la inversión y el esfuerzo y represente claros beneficios para el cliente y para la empresa.
Las buenas prácticas señalan que, a su vez, cada proceso que vaya a ser transformado a la AI deberá tener un «dueño» de ese proceso, quien será responsable de desarrollar, implementar y asegurar el éxito en el uso de ese agente en particular.

La infraestructura también cuenta
Debemos entender muy bien que implementar agentes de AI es, en realidad, una evolución y mejora de la transformación digital, y no puede existir una sin la otra.
Al mismo tiempo, y no menos importante, es revisar el estado actual de nuestra red de datos, de la infraestructura tecnológica con la que contamos, y tener claridad sobre qué tan obsoleta es nuestra red para, en todo caso, mejorar lo que corresponda al obstáculo que se convierte en el mayor cuello de botella y que afecta más en ese proceso de evolución a la AI.
No se trata de cambiar toda nuestra estructura; se trata solo de valorar que no haya obstáculos verdaderamente obsoletos que nos hagan correr el riesgo de dañar el proceso y llevarlo al grado de abortar por falta de resultados.

Empieza pequeño y avanza con resultados
La pregunta correcta no es si todas las empresas deben entrar al mundo de la AI agéntica, sino, más bien, cuándo y cómo deberán hacerlo.
Utilizar la AI generativa y todas sus herramientas de aprendizaje, diseño y optimización está muy bien, pero, en realidad, no es suficiente y debemos avanzar a la creación y uso de agentes de AI para en verdad considerar que estamos entrando a ese universo.
En la realidad, se tiene un alto índice de proyectos abandonados y de intentos fallidos, y esto se debe principalmente a que se seleccionan procesos complejos y que requieren de bases de datos limpias y de registros de mucho tiempo para su buen funcionamiento, cuando lo mejor es iniciar por procesos cortos, bien definidos y que generen resultados pronto.
La ayuda de los dueños del proceso y la coordinación del líder de AI con fuertes conocimientos de la empresa, más que de tecnología, sumadas a la disciplina, darán resultados positivos siempre.

El primer paso comienza en tu empresa
Identifica un proceso, define quién lo liderará y establece qué resultado quieres alcanzar. Cada avance puede convertirse en la base del siguiente.
En Teleinter te acompañamos a revisar y fortalecer la infraestructura tecnológica que tu empresa necesita para avanzar en el uso de AI.
Contáctanos y conversemos sobre cómo impulsar tu empresa.
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